Colesterol no HDL: un marcador accesible de alto riesgo residual
20 de mayo de 2024
| RESUMEN DEL ESTUDIO | |
| Objetivo | Investigar si el C no-HDL identifica el riesgo residual de enfermedad cardiovascular aterosclerótica (ECVA) y muerte en pacientes tratados con estatinas, con cardiopatía isquémica (CI) y C-LDL ≤ 1,8 mmol/L. |
| Diseño del estudio | Estudio de cohorte con el uso de datos de registros sanitarios regionales y nacionales de Dinamarca. |
| Población del estudio | Se analizaron los datos de 23 641 pacientes tratados con estatinas con IHD y C-LDL ≤1.8 mmol/l durante el año tras revascularización de la arteria coronaria. |
| Principales variables del estudio | Primario: Infarto del miocardio (IM), ASCVD (IM o accidente cerebrovascular isquémico) y muerte por todas las causas producida entre un año después de la revascularización de la arteria coronaria hasta el final del seguimiento. |
| Métodos | Se utilizaron los análisis de regresión de Cox para estimar los cocientes de riesgo (HR) ajustados por resultados. La asociación de colesterol no HDL y los resultados se analizó con el colesterol no HDL como variable continua para proporcionar una estimación del cociente de riesgo por cada 1 mmol/l de aumento del colesterol no HDL, además de la división del colesterol no HDL en grupos según el percentil. |
|
De todos los pacientes, 5922 (25.0%) tenían colesterol no HDL <25.o percentil (1.7 mmol/l), 10 950 (46.3%) entre el percentil 25.o y el 74.o (1.7–2.1 mmol/l), 5454 (23.1%) entre el percentil 75.o y el 94.o (2.2–2.6 mmol/l) y 1315 (5.6%) ≥ 95.o percentil (≥2.7 mmol/l). Los pacientes con colesterol no HDL alto (≥ 95.o percentil) eran más jóvenes, era más probable que fueran fumadores activos y tenían una alta prevalencia de enfermedades (diabetes, hipertensión) y un índice de masa corporal más alto en comparación con quienes tenían el colesterol no HDL <25.o percentil. Durante la mediana de seguimiento de 4.1 años (amplitud intercuartílica 2.4–6.1 años), 893 (3.8%) pacientes tuvieron IM, 1207 (5.1%) ASCVD y 3054 (12.9%) pacientes murieron. El colesterol no HDL más alto se asoció fuertemente con un riesgo más elevado de IM, ASCVD y muerte por todas las causas a pesar de los valores bien controlados de C-LDL.
Tabla 1. Cocientes de riesgo (HR) ajustados* para cada grupo de percentil de colesterol no HDL
* Ajustados por edad, sexo, tabaquismo, hipertensión y C-LDL Se mostraron asociaciones similares en hombres y mujeres, y en aquellos pacientes <65 años y ≥65 años. |
|||||||||||||||||||||
| Conclusiónes de los autor | En una cohorte de prevención secundaria contemporánea de pacientes con C-LDL bien tratado, el colesterol no HDL surge como un marcador fácilmente accesible para detectar a los pacientes con riesgo residual alto de ASCVD y muerte. Estos resultados son importantes para las estrategias preventivas que se extienden más allá de los objetivos de C-LDL. | ||||||||||||||||||||
COMENTARIO
Con el respaldo de una amplia base de datos que lo prueba, el C-LDL es causante indiscutible de ASCVD y, por tanto, es el enfoque en el que se centran los tratamientos para prevenir el ASCVD (1-3). Sin embargo, también se reconoce que un riesgo cardiovascular alto persiste entre los pacientes con prevención secundaria incluso si los valores de C-LDL están bien controlados (4). Por tanto, se ha dirigido la atención a otras particularidades como marcadores de riesgo cardiovascular residual mediado por el colesterol.
El colesterol no HDL, que es una medición del colesterol que contienen todas las partículas aterogénicas (5), está indicado como el objetivo secundario en los lineamientos clínicos, y en consecuencia puede tener un valor práctico como marcador del riesgo residual. Esta hipótesis cuenta con el respaldo de este estudio confiable con más de 23 000 pacientes con IHD documentada y valores de C-LDL bien controlados con tratamiento con estatinas. En concordancia con un análisis previo (6), el colesterol no HDL más alto se asoció en gran medida con un riesgo mayor de IM, ASCVD y muerte por todas las causas. Estos resultados fueron homogéneos en hombres y mujeres, y en pacientes más jóvenes y de más edad. Los autores por tanto concluyen que el colesterol no HDL debe incluirse en los perfiles lipídicos para guiar la práctica clínica, dado que se calcula fácilmente a partir de las mediciones lipídicas analizadas de forma habitual (colesterol total y C-HDL). El uso preferencial del colesterol no HDL también evita la mala interpretación potencial del perfil lipídico que resulta de las limitaciones de ecuaciones usadas para estimar el C-LDL (7). Se justifican mayores estudios para determinar si el colesterol no HDL es el objetivo óptimo para el riesgo cardiovascular mediado por el colesterol.
| Referencias | 1. Ference BA, Ginsberg HN, Graham I, et al. Low-density lipoproteins cause atherosclerotic cardiovascular disease. 1. Evidence from genetic, epidemiologic, and clinical studies. A consensus statement from the European Atherosclerosis Society Consensus Panel. Eur Heart J 2017;38:2459-72. 2. Mach F, Baigent C, Catapano AL, et al. 2019 ESC/EAS Guidelines for the management of dyslipidaemias: lipid modification to reduce cardiovascular risk. Eur Heart J 2020;41:111-88. 3. Visseren FLJ, Mach F, Smulders YM, et al. 2021 ESC Guidelines on cardiovascular disease prevention in clinical practice. Eur Heart J 2021;42:3227-337. 4. Boekholdt SM, Arsenault BJ, Mora S, et al. Association of LDL cholesterol, non-HDL cholesterol, and apolipoprotein B levels with risk of cardiovascular events among patients treated with statins: a meta-analysis. JAMA 2012;307:1302–9. 5. Nordestgaard BG, Langlois MR, Langsted A, et al. Quantifying atherogenic lipoproteins for lipid-lowering strategies: consensus-based recommendations from EAS and EFLM. Atherosclerosis 2020;294:46–61. 6. Robinson J.G., Wang S., Smith B.J., Jacobson T.A. Meta-analysis of the relationship between non–high-density lipoprotein cholesterol reduction and coronary heart disease risk. J Am Coll Cardiol 2009;53:316–22. 7. Mancini GBJ, Ryomoto A, Iatan I, Hegele RA. LDL-C estimation equation performance characteristics highlight value of preferentially using non-HDL cholesterol or directly measured apolipoprotein B. Can J Cardiol 2023;39:963-6. |
| Palabras clave | Non-HDL cholesterol; residual risk; cardiovascular events; marker |
